Sumados en la denominada Coalición de Comités Vecinales de la Ciudad de Xalapa, habitantes de distintos rumbos de la ciudad se unieron en una cruzada de buenos modales y obligaron a dos jueces federales de distrito a emitir un amparo con el que se ordena al Ayuntamiento local clausurar 20 establecimientos, debidamente autorizados, que según ellos afectan su vida cotidiana al excederse en el nivel de decibeles emitidos, particularmente por la noche. Aprovecharon que los jueces difícilmente salen a hacer inspecciones para corroborar lo dicho en las denuncias, por lo que lograron una medida generalizada que afecta, entre los lugares señalados, a La Casa de Nadie, un centro cultural que funciona en el callejón de Jesús te Ampare, que ha desplegado una extraordinaria y dilatada tarea cultural de enseñanza y divulgación de los saberes populares. Hace ya tiempo que este centro cultural es asediado por Tomás Arizpe Uribe, quien incluso ha realizado tareas de provocación colocando frente al lugar condenado por jueces huevones un equipo de sonido y lo ha hecho funcionar a todo volumen para boicotear los actos culturales, a plena luz del día. La fuerza de un pequeño puñado de vecinos se ha hecho presente para afectar no solo a La Casa de Nadie sino a 19 lugares más, estos sí bares y centros de diversión.