Arropado por el secretario de Salud del gobierno federal, José Narro Robles, quien vino a la puesta en funcionamiento de la unidad de radioterapia del Centro de Cancerología (Cecan) y además adelantó que habría una tercera denuncia por el hallazgo de ampolletas con medicamento falso contra cáncer, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares cambió este viernes el semblante fúnebre que traía por uno radiante, que mostraba su felicidad por la aprobación final de su propuesta para la reestructuración de la deuda pública de 46 mil millones de pesos que arrastra su gobierno por la herencia maldita de Javier Duarte de Ochoa. Y es que, en los primeros días de su gobierno, Yunes Linares polarizó las fuerzas políticas y logró que las posiciones se radicalizaran, impidiendo que esta medida fuera aprobada en el Congreso, donde no hubo una mano experta para acercar posiciones y encauzar la aprobación de iniciativas para hacer funcionar la administración pública. Finalmente, este viernes, con algunas modificaciones relacionadas con la transparencia, la iniciativa de reestructuración recibió la aprobación de 38 de los 50 diputados del Congreso local, si bien algunos criticaron acremente las amenazas de Yunes de reducir a la mitad el presupuesto del Poder Legislativo e, incluso, de dejarles de pagar sus dietas. Todos los veracruzanos estaremos a la espera de que ya empiece a gobernar.