Bastante molestos se encuentran los automovilistas de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, por el cambio que prometió el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y hasta la fecha todo sigue igual en la Delegación de Tránsito. Es común detectar patrullas y motociclistas de Tránsito recorrer las calles y avenidas del puerto jarocho entre las 3:00 y las 5:30 horas con las luces y torretas apagadas, para detener y revisar documentación a cualquier automovilista, ya sea particular o del servicio público que se atreva a circular a esa hora de la madrugada. Esa estrategia de agazaparse en lugares oscuros con las luces apagadas  es la misma que utilizaban Emilio Díaz Ibarra y Jaime Utrera Durán cuando fungían como Director y Jefe de Servicios de Tránsito en el municipio de Boca del Río, ya que oficiales al mando de estos servidores públicos aparcaban sus vehículos oficiales a la salida de los antros y al ver salir a noctámbulos caminando en eses, los dejaban que condujeran algunas calles para intervenirlos y trasladarlos a las instalaciones de la delegación municipal, donde el infractor tenía que perderle el amor a diez mil pesos, so pena de turnarlo al entonces ministerio público. Lo que expresan algunos automovilistas que se dejaron llevar por el canto de las sirenas, es que en el mes de junio librarán la factura con su respectivo impuesto.