Las denuncias que hace el dirigente estatal del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Manuel Huerta Ladrón de Guevara, en el sentido de que los integrantes del comité directivo estatal, sus principales cuadros (diputados locales) e integrantes de la militancia en general, están siendo objeto de actos de intimidación de parte del gobierno, tienen sentido. Generalmente, este tipo de acciones se aplican cuando el partido en el poder siente que un adversario le va ganando terreno y amenaza con desbancarlo. A medida que pasen los días y se acerque la elección municipal arreciarán los embates y cuando venga la elección de Presidente de la República y Gobernador del Estado, en 2018, el asunto se pondrá peor. El problema para los morenos es que con “amor y paz” no van a lograr inhibir los ataques, que podrán venir del gobierno en turno o de los enemigos de la Yunicidad que verán en esto la oportunidad de hacerlos responsables de una brutal madriza. Es la lucha por el poder.