Cuando Fidel Herrera Beltrán inició su gobierno puso el ojo de inmediato en el joven David Velasco Chedraui pero, sobre todo, en su esposa, la señora Marian Munguía, modelo profesional y mujer conocida como “de cascos ligeros”. Fiel a su estilo, Fidel habilitó de inmediato a David como administrador del Museo de Ciencia y Tecnología, al que nunca acudía, y más tarde lo hizo candidato del PRI a la presidencia municipal de Xalapa. Fidel encargó a su Secretario de Gobierno, Reynaldo Escobar Pérez, que se responsabilizara del triunfo de “Tontín”, como lo bautizó el de Nopaltepec, lo que Escobar cumplió y David, como todo lo que ha tenido en la vida, llegó sin esfuerzo a ocupar la silla municipal de la capital del estado, cargo en el que nada hizo por mejorar las condiciones de vida de sus gobernados (no sabe cómo). Mientras tanto, Mariana Munguía, con quien “Tontín” procreó dos hijos, afianzó su relación con el gobernador Fidel y optó por abandonar a su marido pidiendo el divorcio. Más tarde, cuando concluyó el sexenio de Fidel, Mariana se fue con él a vivir a Nueva York, lejos de su exmarido y de sus hijos. Esos son los antecedentes del hoy aspirante a candidato de la alianza PAN-PRD a la alcaldía de Xalapa, que si la logra ni con el peso del nombre Chedraui, ni con todo el rencor que le tiene al PRI por lo que le hizo Fidel, podrá ganar la elección.