Ojalá el título de esta columneja tuviera que ver con la canción “Band on the run” que popularizara el genial Paul McCartney en diciembre de 1973. Pero no, tiene que ver con el escape, pero de otra banda.

En mayo del año anterior, mientras más crecían las posibilidades de Miguel Ángel Yunes de llegar a la gubernatura, más aumentaba la lista con nombres de sujetos a los que presuntamente metería a la cárcel por ladrones y corruptos.

En primerísimo lugar estaban Gabriel Deantes Ramos, Arturo Bermúdez Zurita, Ricardo García Guzmán, Vicente Benítez, varios líderes sindicales con Ángela Soto a la cabeza, algunos presidentes municipales, diputados de la anterior Legislatura. Y la lista seguía creciendo.

En su primer discurso como gobernador electo, Yunes Linares refrendó su compromiso de entambarlos a todos. Lo mismo dijo en el Congreso local cuanto tomó posesión el 1 de diciembre y cuando habló, ese mismo día, con la raza reunida en la Plaza Lerdo.

Cada vez que podía, Miguel Ángel hablaba con tanta vehemencia del asunto que no pocos colaboradores y ex colaboradores de Fidel Herrera y Javier Duarte corrieron a hacer sus maletas y a tramitar amparos. Incluso se llegó a pensar que por aquí estaría tomando posesión el choleño y por acá estarían apañando a los ladrones.

Pero no, nada de eso ha sucedido.

A dos meses de su toma de posesión no hay un solo miembro de la banda duartista (y mucho menos de la fidelista) que haya pisado la cárcel.

El único que cayó fue el ex director del Seguro Popular, Leonel Bustos Solís, qué como paradoja, ni siquiera estaba contemplado como miembro de la banda gruesa.

Este sujeto que es acusado de peculado, abuso de autoridad, omisión de un deber legal y tráfico de influencias, salió en libertad bajo fianza la madrugada de este martes y se fue muy campechano a su casa.

A ex funcionarios como Deantes Ramos y Bermúdez Zurita y a diputados locales como Vicente Benítez y Ángela Soto sobre quienes pesan acusaciones muy graves, la justicia literalmente les ha pelado los dientes. En otros países estarían enfrentando desde la cárcel los cargos que les imputan, pero no en este México nuestro.

A propósito de la excarcelación de Bustos y de que no tarda en recobrar su libertad el líder de los 400 Pueblos, César del Ángel, el dirigente estatal del PAN José de Jesús Mancha, dijo que la justicia es una mafia y que es muy lamentable que los jueces se estén “prestando” para dejar en libertad a presuntos delincuentes.

Más adelante agregó: “Si el gobierno del estado los va a meter a la cárcel y los jueces los van a estar sacando, pues qué chiste. Se deben comprometer a la exigencia ciudadana de justicia y sobre todo de combate a la impunidad”.

Digo, que le baje al volumen de su radio Pepe Mancha. Si dejaron libre a un sujeto acusado de varios delitos y pueden soltar a otro, es porque la Fiscalía estatal armó las carpetas de investigación con las patas.

El problema es que esto no lo entiende ni lo quiere entender la raza jarocha a la que le aseguraron que todos los bandidos que robaron a Veracruz serían entambados y obligados a devolver lo que hurtaron.

Al no atraparlos como lo prometió, Miguel Ángel Yunes Linares está quedando como un hablador y un mentiroso. Y esto puede acarrearle desagradables dolores de cabeza tanto a él como a su partido en las elecciones municipales de este año.

La banda está corriendo, dice Paul McCartney en su canción. Y aquí en Veracruz, al parecer la banda ya corrió.

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