Ciudad de México.- Cerca del 26 por ciento de las y los trabajadores mexicanos está sobrecalificado y alrededor del 31 por ciento no está suficientemente calificado para su empleo, informó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su Diagnóstico sobre la Estrategia de Competencias, Destrezas y Habilidades.

En la presentación de dicho estudio, el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, indicó que la suma de los datos anteriores revelan que cerca de un 60 por ciento de la fuerza laboral mexicana no tiene un trabajo adecuado a sus competencias. El análisis señala que un 40 por ciento de los egresados de educación superior con empleo trabaja en una ocupación que no está relacionada con su área de estudio, con lo cual no utiliza adecuadamente sus competencias.

Y es que de acuerdo con el secretario, las competencias, habilidades y destrezas de la fuerza laboral de un país son actualmente la moneda de cambio de una economía, un aspecto en el que México se encuentra muy rezagado respecto a sus contrapartes de la OCDE.

Así, el 48 por ciento de los estudiantes de educación básica no alcanzó el nivel mínimo en ciencias en la prueba PISA, una cifra que no ha cambiado desde el año 2000.

En el nivel de educación superior, sólo el 16 por ciento de los mexicanos tiene acceso a ésta -el promedio de la OCDE es de 36%-, pues la población encuentra como principal obstáculo para el acceso a la universidad los altos costos con relación al salario.

Para mejorar esa situación, “se podrían reforzar los incentivos para adaptar la oferta de estudios a las necesidades del mercado laboral en las instituciones de educación superior, tanto privadas como públicas”, de las que egresan alrededor del 33 por ciento y el 67 por ciento de los titulados universitarios, respectivamente.

Esta situación, señaló el secretario “no está bien regulada” por las autoridades gubernamentales, que por otra parte necesitan hacer una mayor inversión en investigación y desarrollo.

Actualmente México destina un 0.5 por ciento del PIB a Investigación y Desarrollo, un nivel similar al de otros países de la OCDE en porcentaje, pero que cuantitativamente se queda corto, pues el país tiene una población joven mucho mayor.

En comparación, Corea, un país que hace competencia directa a México en cuestiones como inversión extranjera, invierte el 3.5 por ciento de su PIB, lo que ocasiona que éste como otros países que compiten con México “le lleven la delantera en la economía del conocimiento”.

El Estudio señala que la calidad del entorno laboral puede influir sobre el uso de las competencias en el trabajo, algo en lo que las empresas pueden colaborar. Actualmente alrededor del 34 por ciento de los trabajadores en México padecen sobrecarga en el trabajo.

Los mexicanos son los que más horas trabajan de entre los países de la OCDE: alrededor de un 27 por ciento más que el promedio, un 6 por ciento más que Corea, un 25 por ciento más que en Estados Unidos y un 32 por ciento más que en Canadá. “Las prácticas de alto rendimiento en el lugar de trabajo y la capacitación en el lugar de trabajo so factores de importancia al momento de determinar en qué medida se hace un uso eficaz de las competencias en el trabajo”, reza el documento.

El predominio de los contratos temporales y del trabajo informal -del 57 por ciento de la población en edad de trabajar- “impedirá un uso eficaz de las competencias”, ya que las empresas invertirán menos en trabajadores con los que tengan una relación laboral precaria”.

 

 

 

Con información de Sin Embargo