Debemos renovar el partido, expresa Américo Zúñiga Martínez a pregunta expresa sobre el cambio de dirigencia partidista. Contundente, añade: “que se sacuda el árbol y quien no tenga un interés de construir, quien no tenga un interés de generar una oposición respetuosa, una oposición constructiva, crítica, analítica, una verdadera oposición de propuestas, realmente no tiene nada que hacer aquí”.

—¿Buscará la dirigencia estatal?, le preguntan, y contesta: “Por supuesto que para mí sería un gran honor, un gran honor  llevar a cabo los trabajos, los consensos, la agrupación, sin embargo tengo hoy un compromiso con los xalapeños. Ese es un compromiso muy grande. Es el mayor honor de mi vida y ha sido mi sueño desde muy pequeño ser alcalde de Xalapa y así voy a permanecer”.

Sin embargo, no reniega del priísmo: “Yo soy priísta y soy un priísta orgulloso. Me parece que allá afuera la gente nos exige resultados, honestidad y también nos exige congruencia. Y no porque el partido esté en condiciones menos favorables que en otros momentos yo voy a renegar de él. Yo emané del partido. Desde muy joven he estado ahí. He sido parte del Consejo Político Estatal y del Consejo Nacional en varias ocasiones. Hoy presido la FENAMM, que es la agrupación más grande de alcaldes priístas que hay en el país, con más de mil 600 presidentes municipales”.

El papel del PRI en Veracruz

Américo Zúñiga Martínez reflexiona sobre el reto de la nueva dirigencia: “Me parece importante que se tenga la capacidad para unir esfuerzos de toda la militancia, para buscar consensos, para lograr acuerdos. Yo buscaría una mesa o varias, en donde se reflexione sobre el papel que debe tomar el partido, en donde se pueda dialogar sobre los grandes retos que tenemos por delante y de cómo regresar a nuestros orígenes, a nuestros principios y a nuestros documentos básicos que nos dan identidad”.

El alcalde de Xalapa añade que “el PRI no son las personas, es un instituto” y reconoce que “no todos los priístas podemos decir que estamos libres de cualquier cuestionamiento”.

Crítico, comenta que “hay personas que le han fallado al partido, a la confianza ciudadana, que le han fallado al pueblo, que le han fallado a sus ideales”. Sin embargo, defiende: “Hay muchos más, muchísimos más que son gente decente, trabajadora, honrada, respetuosa de los momentos que vive nuestro país”.

Y así, expone sus ideas sobre la democracia partidista: “Yo considero que a la luz de los grandes retos que tiene propiamente Veracruz y México, se requiere de partidos políticos con otra imagen, con otra capacidad de diálogo, un diálogo social, un diálogo que incorpore las voces del pueblo, no de los intereses políticos”.

Sobre el encuentro de más de 45 alcaldes con el Presidente Nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, el pasado 06 de enero en Boca del Río, dice que se trataron muchos temas. “Hubo algunos que expresaron cuestiones de naturaleza general y otros de naturaleza personal. Sí hubo algunas voces de alcaldes que perdían una renovación en el partido”.

—¿Usted también lo pidió?, le preguntan.

Contesta: “Nosotros lo que pedimos es que el PRI se erija como lo que debe de ser: un partido incluyente, que se abra a la sociedad, que se ciudadanice, que deje fuera los intereses de grupo y los intereses mezquinos por parte  de diferentes personas y grupos políticos que quieren secuestrar al partido.

—Ya se está hablando de personajes ligados a Fidel Herrera Beltrán y a otros viejos políticos.

“No, yo creo que todo eso son especulaciones. Ahorita lo que tenemos es un proceso para suceder la dirigencia estatal. Se deben analizar los diferentes perfiles. Aquí, al no ser gobierno, deja de haber un primer priísta en el estado y es bueno que el CEN voltee a ver a Veracruz”.

Américo Zúñiga refiere la importancia del priísmo en Veracruz: “Tenemos una representación popular muy importante emanada del Revolucionario Institucional. Más de 45 por ciento de la población en Veracruz está gobernada, en sus gobiernos locales, por personas emanadas del PRI: Tuxpan, Veracruz, Poza Rica, Orizaba, Coatzacoalcos, Xalapa, entre muchos otros”.

Precisa que la mayor parte de municipios veracruzanos son gobernados por presidentes emanadas del partido. Además, tenemos una representación importante en el Congreso, una bancada numerosa en el poder legislativo federal y dos senadores de gran tamaño: José Francisco Yunes Zorrilla y Héctor Yunes Landa. Por ello, insiste, el PRI es un instituto político fuerte.

Frente a este escenario, una de las últimas preguntas de los comunicadores.

-¿Hay riesgo de que se pierda Xalapa?

El munícipe capitalino contesta: “En la democracia eso está latente siempre y Xalapa no es una ciudad que sea de ningún partido político, pero también la gente en cuestión de presidentes municipales muchas veces vota por la persona”.

“Xalapa ha vivido la alternancia. Ha tenido presidentes municipales emanados de diferentes fuerzas políticas. El xalapeño es uno de los electorados más inteligentes y analíticos que hay en todo el país, precisamente por las circunstancias, el bagaje cultural y la cercanía que se tiene con las cuestiones públicas”.

“Xalapa no tiene una militancia definida. Tiene una militancia que analiza y un pueblo que así como premia, sabe castigar. Esto no es un riesgo. En las sociedades democráticas es una condición permanente de que exista la posibilidad de tener alternancia”, concluye.