Desde sus oficinas en el Consulado de Barcelona, Fidel Herrera Beltrán sigue interviniendo en la vida política de Veracruz. Tras adquirir la franquicia del PVEM y de seguir intentando arrebatarle el PRI a quienes hoy son sus dirigentes en el estado, Fidel toma el teléfono y personalmente está invitando a ciudadanos veracruzanos, con posibilidades de ganar una elección municipal, a que acepten (¿no se sabe qué ofrece a cambio?) la candidatura por el Partido Verde Ecologista de México(PVEM) que impulsa su hijo Javier Herrera Borunda, con la presencia de toda la pandilla de la Fidelidad, incluyendo al recién adquirido exconvicto del penal de Topo Chico, Francisco Garrido Sánchez, y otros personajes que representan la escoria de la grilla local. El exgobernador Fidel Herrera, causante directo de la tragedia en que nos encontramos los veracruzanos, con su clásica labia trata de convencer nuevamente a ciudadanos honestos, para que se sumen a un proyecto que va directo al fracaso: ¿Con qué autoridad política y moral se presentarán los ahijados de Fidel, a pedir el voto de los jodidos veracruzanos, víctimas de la Nauyaca?… ¡Cuán demencial cinismo!