Aunque tardó unos días, la información extraoficial recibida desde Jesús Carranza, un municipio del sur de Veracruz, cerca de Acayucan y de los límites con Oaxaca, confirma que sin dar aviso el gobierno del estado ha emprendido un ataque sostenido contra la delincuencia organizada en uno de los bastiones de violencia intocado en los últimos 12 años. La naturaleza del armamento, vehículos y pertrechos militares dejados por unos 20 criminales abatidos hacen pensar en una fuerza importante que ya había puesto en jaque a poblaciones de ambos estados, por cuyos territorios se han movido con extremada libertad. Una fuerza que pondría en jaque la gobernabilidad de Veracruz. Han sido tres días intensos de persecución y enfrentamientos violentos, y se ha debido pedir a la población que se resguarde mientras fuerzas de seguridad estatales y las fuerzas armadas buscan aniquilar un grupo numeroso y potente en capacidad de fuego. El éxito de esta operación pondrá ejemplo de lo que le espera a los grupos delictivos sin la complicidad de los anteriores gobiernos estatales. Enhorabuena.