Miles de veracruzanos vieron a través de Radio Televisión de Veracruz (RTV) y en las redes sociales, la asunción de Miguel Ángel Yunes Linares como nuevo Gobernador de Veracruz, el mandatario de la esperanza, el político justiciero. Vemos en él a un político de carrera que pondrá orden en un estado sumido en el peor desastre de su historia, gracias a una banda de pillos que tomaron el poder hace doce años con Fidel Herrera Beltrán al frente. Y en su discurso después de rendir protesta de ley, Yunes Linares afirmó que él no olvida, no perdona y no brindará amnistía a quien saqueó el estado: “todo el peso de la ley para sancionarlo y recuperaré lo ilícitamente sustraído, a todos los persigue la autoridad federal y lo mismo hará la fiscalía general”. El mandatario explicó que ha logrado recuperar ranchos, un helicóptero, un avión, así como dinero en efectivo y obras de arte, luego de reunirse con Juan José Janeiro, uno de los cerebros de la banda de Javier Duarte, y Moisés Mansur, quienes le detallaron cómo operaban para sustraer el recurso de los ciudadanos. Adelantó que va a pedir confiscar la casa de Javier Duarte en Tlacotalpan y que se reintegre un terreno en Coatzacoalcos que Fidel Herrera regaló a Tony Macías, el suegro de Javier Duarte, además de encerrar en la cárcel a todos los corruptos. Una vara muy alta, pero no imposible de cumplir.