Por Fernando Anguiano

El desempeño de un empleo es un medio de subsistencia, pero en muchos casos, la causa de enfermedades, accidentes y muerte. En México, en promedio cada año se registran 430 mil accidentes de trabajo, 5 mil personas se enferman a causa de las labores que realizan y mil 500 más mueren desempeñando sus labores o a consecuencia de ellas, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Diariamente, al menos un millar de trabajadores sufren algún accidente durante el desempeño de sus labores; no obstante, la mayoría de ellos no tiene acceso a servicios de salud o pago por incapacidad. Las enfermedades, lesiones y muertes de origen laboral ocasionan pérdidas económicas para todas las empresas y un grave detrimento en la calidad de vida de miles de mexicanos.

De hecho, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó a la Cámara de Diputados que en 10 años los accidentes en los centros laborales crecieron 147 por ciento y los patrones brindaron protección sólo al 6 por ciento.

Los trabajadores deben contar con prestaciones sociales.
Los trabajadores deben contar con prestaciones sociales.

En 2014, 13 mil 472 personas fueron incapacitadas de forma permanente debido a accidentes de trabajo, sin posibilidad de reintegrase de nuevo al campo laboral formal. El año pasado, 404 mil 566 personas sufrieron algún percance en su centro laboral, mientras que en 2013 el número de accidentes alcanzó los 415 mil 660. México posee una tendencia de más de mil 123 accidentes diarios.

Según las estadísticas oficiales publicadas por la revista Fortuna, México tiene una de las tasas más bajas de accidentes de trabajo; estos números colocan a nuestro país en una situación que envidiarían potencias como Francia y Canadá, en cuanto a salud de sus asalariados. Sin embargo, estas cifras no son reales.

A decir de los especialistas, la baja en la tasa de accidentes laborales durante los últimos años tiene que ver más con el subregistro de las incapacidades que con la eficacia en las políticas de prevención de los encargados de cuidar la salud de los trabajadores; la cifra negra se oculta tras los millones de trabajadores que se desempeñan en la informalidad o carecen de seguridad social.

La realidad es que en los últimos años se incrementó el número de accidentes laborales en México, al pasar de 2.5 a 2.8 por cada 100. Tan solo el seguro social registró durante 2012, 434 mil 600 accidentes y 4 mil 853  enfermedades laborales, y por ello otorgó 18 mil 569 incapacidades permanentes y se subsidiaron 14 millones de días por percances, con un costo aproximado de 3 mil millones de pesos.

A nivel mundial cada minuto mueren cuatro trabajadores por enfermedades relacionadas con su actividad laboral; de hecho, cada año se reportan  más de 330 millones de accidentes de trabajo y 160 millones de enfermedades relacionadas. Por estas causas, anualmente se registran más de dos millones de muertes.

Patrones brindan protección sólo al 6 % de trabajadores

El informe entregado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a los diputados señala que frente al crecimiento de los accidentes en los centros laborales, la respuesta de los patrones ha sido brindar protección sólo al 6 por ciento.

El documento explica que la baja protección se debe, principalmente, a que la tabla de enfermedades y accidentes sujetos a atención no está actualizada, data de hace 45 años, lo que deriva en que “un gran número de enfermedades de trabajo no se encuentran contempladas en dicha tabla y circunstancias”.

La falta de atención y la no actualización de las tablas de enfermedades son violaciones directas a la Constitución, ya que la Reforma Laboral aprobada desde noviembre de 2012 estableció, en su artículo Cuarto Transitorio, que en un plazo no mayor de seis meses deberían actualizarse esas tablas de enfermedades.

Los patrones no se preocupan por los trabajadores.
Los patrones no se preocupan por los trabajadores.

En México se reconocen sólo 183 enfermedades ocupacionales, entre éstas gastritis, hipertensión arterial, infartos, agresividad, depresión, trastornos sexuales  y disfunción familiar. La Secretaría del Trabajo informó que en los lugares donde más ocurren accidentes de trabajo es en los supermercados.

Según lo establece la ley del IMSS, se considera accidente de trabajo “toda lesión orgánica o perturbación funcional inmediata o posterior; o la muerte producida repentinamente en ejercicio, o con motivo del trabajo, cualquiera que sea el lugar y el tiempo en que dicho trabajo se preste”.

También advierte que los empleos identificados con carácter de mayor riesgo, desde el punto de vista de la prevención, son los de peones de carga, debido a su escasa preparación en formación profesional y concienciación en materia de accidentes laborales. Añadidos a estos, los trabajadores de tiendas de autoservicio (vendedores, demostradores, de almacenes); empleados de apoyo a los servicios de producción (operadores de máquinas y herramientas); oficinas, hospitales, hoteles; y en menor grado, los trabajadores de la construcción (albañiles).

Los accidentes ocupacionales ocurren de manera repentina y las enfermedades se derivan de la exposición prolongada a factores de riesgo como gases tóxicos, polvo, humo, ruido, radiaciones, virus, bacterias, hongos. Además de las malas relaciones interpersonales con jefes o compañeros, rotación de turnos, cargas pesadas, movimientos repetidos, posturas forzadas y condiciones deficientes en el mobiliario, entre otros.

Presentan empresas subregistro de incapacidades

Pese a que académicos, así como un grupo interdisciplinario de la Universidad Autónoma Metropolitana, han documentado que en nuestro país existe un alto subregistro de accidentes de este tipo (principalmente por el bajo nivel de empleados asegurados al IMSS), los reportados oficialmente revelan de igual forma un número elevado de incidentes, especialmente en la industria y los servicios.

El registro de los accidentes y enfermedades profesionales ha sido reconocido como un problema en la mayor parte de los países, debido a deficiencias en los sistemas de información e insuficiente coordinación entre los diferentes organismos de trabajo y salud.

De este problema no están exentos los países desarrollados; la Oficina de Estadísticas de Trabajo de Estados Unidos de América (EUA) reporta que del total de accidentes y enfermedades, aproximadamente 10 % no son registrados y los días de trabajo perdidos por lesiones y enfermedades de estos casos son aproximadamente 25 %.

En México, las principales causas de subregistro fueron el desinterés del paciente, la falta de vigencia dentro del Instituto, y la negativa del patrón por requisitar los formatos.

Los trabajadores agrícolas son explotados y sin seguridad social.
Los trabajadores agrícolas son explotados y sin seguridad social.

De especial interés para el IMSS es el subregistro, ya que por un lado se ven afectados los asegurados, al no obtener las prestaciones a que tienen derecho y verse obligados a obtener beneficios de otro tipo de seguro, como lo es el seguro de enfermedad general, en donde destaca el pago de incapacidades temporales para el trabajo con 60 % del salario de cotización, a partir del cuarto día, el no tener derecho al otorgamiento de prótesis y órtesis.

Y en caso de presentar secuelas, éstas no son indemnizadas y no cuentan con el derecho a la reincorporación laboral al resolverse su patología. Por otra parte, se afecta al IMSS al dejar de percibir las cuotas reales correspondientes al seguro de riesgos de trabajo, que es pagado en su totalidad por los empresarios.

El estudio “El subregistro potencial de accidentes de trabajo en el Instituto Mexicano del Seguro Social”, elaborado por la Coordinación de Salud en el Trabajo del Instituto Mexicano del Seguro Social con información de 27 de 37 Delegaciones del IMSS, reveló que 7 mil 211 casos no fueron reconocidos como accidentes de trabajo en el periodo de estudio (2004), lo que equivaldría a un subregistro de accidentes de trabajo nacional de 26.3 %, con variaciones en las delegaciones de 0 a 68 %. Los diagnósticos más frecuentes fueron contusiones y heridas leves.

El subregistro encontrado puede afectar las prestaciones a trabajadores y el equilibrio financiero del seguro de riesgos de trabajo. Sin embargo, todavía es necesario investigar sus causas y los factores para abatirlo, debiendo participar empresarios, instituciones de trabajo y de salud.

La transportación terrestre, una trampa mortal

El mayor número de muertes entre trabajadores corresponde al sector de la transportación terrestre, en el que mueren cuatro de cada 10 mil trabajadores al año. En segundo lugar se ubica el sector de la construcción y obras con un índice de dos por los mismos 10 mil.

Para aquellos que trabajan en el sector de la transportación, algunos de los accidentes de tránsito más comunes se registran en repartidores y mensajeros que viajan en moto con 5 mil 161 accidentes anuales y 1 mil 416 en conductores de camiones pesados.

La principal causa de muerte por accidente en trabajadores mexicanos en todos los sectores son los traumatismos en la cabeza, que representaron el 53 % de las muertes en 2011. En segundo lugar se ubican los traumatismos de tórax con el 12 % de las defunciones.

Pero si el transporte terrestre y la construcción rondan con frecuencia la muerte, la industria minera es un sinónimo de enfermedad crónica para un número muy importante de obreros. Los trabajadores que desarrollan más enfermedades se encuentran en la industria de la extracción de minerales: los mineros  de oro, plata, mercurio, antimonio, cobre, plomo y carbón, así como quienes trabajan en la fundición de hierro y acero y quienes participan en la fabricación de yeso, cal, ladrillos y arcilla, según datos del IMSS de 2011.

El sector de la construcción es uno de los más peligrosos.
El sector de la construcción es uno de los más peligrosos.

Las enfermedades más comunes entre estos empleados son hipoacusias y neumoconisis. Las neumoconisis es una enfermedad causada por la exposición a polvos orgánicos o inorgánicos. “Los trabajadores se exponen al polvo que proviene de las minas cuando las dinamitan (…) estas partículas llegan a los alvéolos en los pulmones, donde el organismo intenta eliminarlas. Las partículas que se quedan  en el organismo van dañando irreversiblemente a los alvéolos y el pulmón se acartona”, explica la médico Guadalupe Aguilar, investigadora en temas de Salud en el Trabajo del Centro Médico Nacional Siglo XXI.

“Esta patología tiene dos características importantes: no es reversible y no hay un tratamiento específico; es para toda la vida y deja secuelas importantes. Un porcentaje de ellas son asintomáticas, pero otra parte puede complicarse con tuberculosis, pérdida de peso y dificultad para respirar porque el pulmón está invadido de polvo”, explica Pablo Rojas, médico especialista en medicina laboral.

Los síntomas de esta enfermedad se manifiestan en la pérdida de la capacidad respiratoria, cansancio e hiperventilación al realizar actividades físicas de bajo impacto como subir escaleras, o atarse los cordones de los zapatos, explica Aguilar.

Las enfermedades hipoacusias se refieren a la pérdida de la audición y se ocasionan cuando un trabajador se expone a sonidos por arriba de los 90 decibeles por periodos prolongados.  “Alguien que se expone a más de 90 decibeles durante cinco años tiene una pérdida leve de la audición en los sonidos agudos. A los 10 años hay una pérdida de la audición más profunda (…) y no sólo afecta a las frecuencias agudas, sino a las graves, es decir a las frecuencias del habla y entonces tu oído ya no escucha bien las palabras. Una exposición (a ruido) mayor a 15 años ocasiona sordera manifiesta“, explica Aguilar.

Otros de los trabajadores que más enferman en su trabajo son los de la industria textil, cuya principal dolencia es causada por enfermedades musculares y esqueléticas como sinovitis, tensionovitis, bursitis y entensopatias. “Muchos movimientos repetitivos en la industria generan que la articulación se vaya lesionando. Si tecleas durante seis horas en la computadora o estás (trabajando) con un anillo neumático, estás recibiendo una vibración y golpeteo constante en tus articulaciones, y llega un momento en que se inflaman y comprimen el nervio y la circulación“.

En 2011, las enfermedades de trabajo en todas las industrias causaron 7 mil 093 casos de invalidez permanente y seis muertes, según cifras del IMSS.

En América Latina, el 90% de los accidentes mundiales

Cada año en el mundo se reportan en promedio más de 330 millones de accidentes y 160 millones de enfermedades de trabajo, de hecho por estas causas, anualmente se registran en el planeta más de dos millones de fallecimientos, además de que el subregistro de esos padecimientos en América Latina es superior al 90 %, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Rodolfo Nava Hernández, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, detalló que en 2012 el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró 434 mil 600 accidentes, y 4 mil 853 enfermedades de trabajo, entre los 15 millones 671,553 trabajadores afiliados al organismo. “En total se subsidiaron más de 14 millones de días por los percances, con un costo de cerca de 3 mil millones de pesos, explicó.

Son recurrentes los accidente laborales en América Latina.
Son recurrentes los accidente laborales en América Latina.

El especialista recordó que los accidentes ocupacionales ocurren de manera repentina, en tanto que los males relacionados con el trabajo productivo aparecen tras una exposición prolongada a diversos factores de riesgo. En términos jurídicos, el artículo 123 constitucional establece que, en cualquier circunstancia, los responsables de los accidentes y las enfermedades laborales son los patrones, por lo que estos tienen la obligación de instrumentar medidas de prevención.

A su vez, la Ley Federal del Trabajo (LFT) prescribe que los patrones deben informar a los asalariados de los factores de riesgo a los que están expuestos, los daños que éstos pueden causar y las medidas preventivas que pueden aplicar. “Actualmente, en la tabla de enfermedades ocupacionales se reconocen 161. En una propuesta renovada (en la que participó el académico y en manos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social) suman 183, y se integran las actividades expuestas a determinados factores de riesgo”, añadió el documento de la casa de estudios.

A diario los trabajadores están expuestos a innumerables factores de riesgo en sus puestos de empleo, lo que deja en evidencia la urgencia de formar más profesionales en salud ocupacional

Nava Hernández agregó que en el periodo 1968-2013 sólo egresaron poco más de mil especialistas en este rubro, pero actualmente sólo 230 cuentan con certificación vigente por el Consejo Nacional Mexicano de Medicina del Trabajo. Incluso, asegura, se estima que de los 12 mil médicos que ejercen en entornos laborales, 11 mil no disponen de la formación necesaria.

Además, la precariedad en las leyes, el incumplimiento por parte de los patrones, la escasa cultura de la prevención y la falta de preparación de profesionistas en prevención de riesgos, hacen que el trabajo sea, en muchos casos, una trampa mortal.