Ahora que el candidato del PRI a la gubernatura, Héctor Yunes Landa, anda muy efusivo repartiendo anticipadamente a compadres y aliados cargos para la próxima administración estatal que sólo será de dos años, algunos se preguntan a quiénes invitará el priista –en caso de que gane las elecciones de junio próximo– para ocupar dos despachos estratégicos: la Sefiplan y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), ya que aparte de que requerirá de una eficaz ingeniería financiera para ajustar el gasto corriente y atenuar el impacto de la abultada deuda pública que estaría por heredar también tendrá que combatir a fondo la delincuencia organizada y la institucional, o séase, a los que con uniformes y placas de policía colaboran con cárteles criminales, como se evidenció con los recientes casos de desapariciones forzadas en la región de Tierra Blanca.

Y es que, según trascendió, hace poco alguien le sugirió como candidato para ocupar la SSP a Wilfrido Robledo Madrid, un almirante cercano al presidente Enrique Peña Nieto, en cuyo gobierno en el Estado de México se desempeñó como comisionado de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE) –cargo al que tuvo que renunciar el 8 de febrero de 2007, horas después de que el entonces gobernador mexiquense se comprometiera a castigar a los responsables de los abusos durante la incursión policiaca en Atenco, una vez que conoció que la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó investigar los acontecimientos suscitados los días 3 y 4 de mayo de 2006 en ese municipio del oriente de la entidad, con saldo de más de cien lesionados y 200 detenidos, entre ellas varias mujeres abusadas sexualmente– y luego, en diciembre de 2009 y enero de 2010, fue designado director de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y de la Policía Federal Ministerial (PFM), respectivamente, dejando este último puesto dependiente de la Procuraduría General de la República en abril de 2011 debido al término de la licencia expedida por la Secretaría de Marina, en donde fue integrado a una nueva comisión.

Pero cuentan que Héctor Yunes rechazó tajante la sugerencia, argumentando que su gabinete será integrado sólo con veracruzanos. Y es que en los últimos dos sexenios, la Secretaría de Seguridad Pública ha estado en manos de funcionarios ajenos a la entidad.

Así que ahora que arranque formalmente su campaña el próximo domingo 3 de abril, habrá que pelar el ojo para ver quién de los coterráneos allegados al abanderado priista pudiera ser perfilado para la titularidad de la SSP, cuyo reto será extraordinario considerando situaciones como la expuesta recientemente por la presidenta de la organización civil Causa en Común, María Elena Morera, quien señaló que de acuerdo con el más reciente informe del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 37 por ciento de los mandos y 35% de los policías en Veracruz fueron reprobados en los exámenes de control de confianza.

Precisamente Morera acusó que el actual secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita –quien de una empresa de seguridad privada del aeropuerto de la Ciudad de México arribó a Veracruz en el sexenio del gobernador Miguel Alemán Velasco (1998-2004) como secretario particular del subsecretario de Finanzas, Sergio Maya Alemán, sobrino del ex mandatario veracruzano–, ha permitido que a las calles salgan “delincuentes con placa”, lo cual, refirió, quedó de manifiesto con el caso de los jóvenes secuestrados y desaparecidos en el municipio de Tierra Blanca.

“Hay 60 mandos en Seguridad Pública y de ellos reprobó un 37 por ciento. Hablamos de 22 mandos que siguen en funciones y ello es peligroso. Insisto, en Veracruz andan en la calle delincuentes con placa”, reiteró la presidente de Causa en Común, quien además mencionó que 10 por ciento de los mandos y 16 por ciento del total de los elementos de la Fiscalía General del Estado tampoco aprobaron los exámenes de control de confianza, la mayoría de los cuales “sigue en funciones”, lamentó.

Amnesia y cinismo blanquiazul

Por cierto, este domingo 20, el senador Fernando Yunes Márquez y el diputado federal Enrique Pérez Rodríguez, ambos del PAN, pidieron en conferencia de prensa que la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina Armada de México se hagan cargo de la seguridad en Veracruz, pues argumentaron que de acuerdo a sus análisis, las corporaciones estatales están coludidas con los criminales.

Pero… ¿que no Enrique Pérez, suplente en la Cámara de Diputados de Miguel Ángel Yunes Linares, candidato de la alianza PAN-PRD a la gubernatura, era el director de los reclusorios federales en enero de 2001 cuando el narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán se fugó por primera vez con todas las facilidades del penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco?

Ferrari sigue en Sedarpa

El jueves pasado corrió la versión de que el titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Ramón Ferrari Pardiño, habría renunciado a la Sedarpa molesto porque no le dieron la candidatura del PRI a la diputación local por el distrito de Boca del Río.

Nada más alejado de la realidad. El ex alcalde y ex diputado federal boqueño es un político profesional que siempre se ha conducido con institucionalidad, pues a veces le ha tocado bailar y otras aguantar sentado en la banca.

Ferrari Pardiño sigue firme en la Sedarpa atendiendo personalmente a grupos campesinos, cuyas demandas trata de cumplir haciendo malabares por la complicada situación financiera por la que atraviesa la presente administración estatal. Por dicha razón es que este sábado 19 se le vio en el Totonacapan durante la ceremonia inaugural de la Cumbre Tajín, acompañando al gobernador Javier Duarte de Ochoa junto con los secretarios de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, y de Turismo, Harry Grappa Guzmán.